|
“A Almanza le encanta retratar niños”, rezaba la publicidad radiofónica del michoacano José Luis Almanza, quien desde los cincuenta retrató a innumerables familias de Tepic. Poco sé del fotógrafo como persona, porque a mí me llevaron a retratar al estudio de Miguel Herrera, pero como todo tepicense bien nacido recuerdo aquel célebre eslogan comercial que sigue haciendo eco en nuestra memoria cuarenta años después. Es probable que la frase la haya pensado y adoptado en su negocio el propio fotógrafo. En su caso fueron palabras que dijeron más que mil imágenes, fotógrafo él. Las generaciones actuales nacieron, gracias a la publicidad, con la idea de que una imagen vale más que mil palabras, pero Almanza mostró que hay casos contrarios. Falleció ayer. Seguramente andará disparando su cámara con los niños del más allá.
|